Del Cubatón al Reparto

La revolución urbana que transformó la música popular cubana

La historia de la música cubana es la historia de una constante transformación. Del son nació el mambo. Del mambo surgió el chachachá. La salsa bebió de todos ellos. Y cuando parecía que el siglo XXI iba a estar dominado únicamente por el reguetón llegado desde Puerto Rico, Cuba volvió a hacer lo que mejor sabe hacer: crear un sonido propio.

Ese sonido fue primero el cubatón y después el reparto.

Aunque desde fuera de la isla muchas veces se utilizan ambos términos como si fueran sinónimos, para los cubanos representan etapas diferentes de una misma evolución musical. El reparto no habría existido sin el cubatón, pero el reparto es mucho más que una simple continuación del reguetón cubano.

Es la voz de una nueva generación.

Cuando el reguetón llegó a Cuba

A finales de los años noventa y comienzos de los dos mil, los ritmos urbanos que triunfaban en Puerto Rico comenzaron a escucharse en los barrios cubanos.

Artistas como Vico C, Daddy Yankee, Tego Calderón o Don Omar llegaron a través de discos pirateados, grabaciones caseras y memorias USB mucho antes de que internet se popularizara en la isla.

Los jóvenes cubanos empezaron a imitar aquellos sonidos, pero rápidamente introdujeron elementos propios.

La cadencia cubana, la influencia de la salsa, la timba, la rumba y la tradición afrocubana hicieron que el reguetón producido en Cuba sonara diferente.

Había nacido el cubatón.

Los pioneros del cubatón

Entre los primeros nombres que dieron forma a este movimiento destacan agrupaciones como Candyman, Eddy K, Gente de Zona, Clan 537, El Chacal, Baby Lores e Insurrecto.

Pero una de las figuras más singulares fue Reynier Casamayor Griñán, conocido artísticamente como El Médico.

Médico de profesión y músico por vocación, alcanzó enorme popularidad con temas como Chupa Chupa y se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del cubatón durante la primera década del siglo XXI.

Su historia fue tan peculiar que llegó a protagonizar el documental internacional El Médico: The Cubaton Story, que mostró al mundo la realidad de los artistas urbanos cubanos.

Aquella generación consiguió algo impensable pocos años antes: llenar estadios, dominar las emisoras de radio y convertir el reguetón en la banda sonora de toda una época.

El nacimiento del reparto

Sin embargo, en los barrios más humildes de La Habana comenzaba a gestarse una nueva transformación.

Muchos jóvenes consideraban que el cubatón se había vuelto demasiado comercial y que estaba perdiendo el contacto con la realidad cotidiana de los repartos, nombre que reciben numerosos barrios populares cubanos.

La respuesta fue crear un sonido más callejero, más crudo y más identificado con la vida de la periferia urbana.

Así nació el reparto.

Los historiadores del movimiento sitúan sus primeras manifestaciones hacia 2007 en zonas de Arroyo Naranjo y otros municipios habaneros.

Uno de los nombres fundamentales de aquella etapa fue Elvis Manuel, considerado por muchos el primer gran precursor del género.

Su temprana desaparición cuando intentaba emigrar hacia Estados Unidos convirtió su figura en una leyenda dentro de la música urbana cubana.

Chocolate MC y la República Reparta

Si Elvis Manuel fue el pionero, Chocolate MC fue el gran impulsor.

Con una personalidad controvertida y un enorme talento para conectar con los jóvenes, Chocolate desarrolló un lenguaje propio, nuevos patrones rítmicos y una estética completamente diferente.

Canciones como Parapapampam o El Palón Divino marcaron el inicio de una nueva era.

Miles de seguidores comenzaron a identificarse con la llamada República Reparta, una comunidad cultural que iba mucho más allá de la música.

Por primera vez el barrio se convertía en protagonista absoluto.

No era música inspirada en la calle.

Era música nacida directamente desde la calle.

¿Qué diferencia al reparto del cubatón?

La principal diferencia está en el ritmo.

Mientras el cubatón mantenía una estructura muy cercana al reguetón puertorriqueño tradicional, el reparto incorporó patrones percusivos propios, inspirados en la tradición afrocubana y en los sonidos cotidianos de los barrios.

También cambió el lenguaje.

Las letras se llenaron de expresiones populares, códigos callejeros y referencias directas a la vida diaria de los jóvenes cubanos.

La identidad local pasó a ser un elemento central.

Cada barrio quería tener su representante.

Cada reparto quería tener su voz.

La nueva generación

Durante la década de 2020 el reparto dejó de ser un fenómeno exclusivamente cubano.

Las redes sociales, YouTube, TikTok y las plataformas de streaming permitieron que su sonido llegara a millones de personas fuera de la isla.

Apareció entonces una nueva generación de artistas que consolidó el movimiento.

Entre ellos destacan:

  • Wampi
  • Bebeshito
  • Ja Rulay
  • Fixty Ordara
  • Wow Popy
  • Charly & Johayron
  • Dany Ome
  • Kevincito El 13

Estos artistas han llevado el reparto a escenarios internacionales y han demostrado que el género posee capacidad para evolucionar y fusionarse con otros estilos urbanos contemporáneos.

Del barrio al mundo

Lo que comenzó como una expresión musical de los barrios populares de La Habana se ha convertido en uno de los movimientos culturales más importantes de la Cuba contemporánea.

Al igual que el son explicó la Cuba mestiza del siglo XX y la salsa contó la experiencia caribeña en Nueva York, el reparto está narrando la Cuba urbana del siglo XXI.

Habla de emigración, de dificultades económicas, de sueños, de frustraciones, de fiesta y de supervivencia.

Habla de una generación que encontró en la música una forma de contar su propia historia.

Porque la música cubana nunca permanece quieta.

Siempre cambia.

Siempre evoluciona.

Y en ese largo viaje que comenzó con los tambores africanos, pasó por el son, el mambo, la salsa y el reguetón, el reparto representa hoy el capítulo más reciente de una tradición musical que sigue reinventándose sin perder sus raíces.

Antonio Mora Ayora

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