Introducción a la primera edición (1992)

DE ORILLA A ORILLA

Introducción a la primera edición (1992)

«La salsa es lo que corre por nuestras venas».

Cheo Feliciano

La salsa, mucho más que un ritmo musical

La definición que este gran intérprete de música caribeña me dio en mi último viaje a Nueva York es la mejor que jamás escuché sobre los viejos ritmos hispano-afro-caribeños que, en aquellos momentos, comenzaban a entrar tímidamente en las listas de ventas de discos en Europa.

La salsa es un producto del mestizaje cultural que se da en el Caribe. Nace en los barrios de inmigrantes caribeños de Nueva York en los años setenta. Sus bases rítmicas se pierden en la noche de los tiempos y van conformándose a lo largo de una apasionante historia que esbozo en esta guía.

El mestizaje, origen de las nuevas culturas musicales

La música caribeña, al igual que muchas músicas populares de distintas zonas del mundo, está aflorando al mercado europeo gracias a sellos discográficos innovadores.

En la actualidad, se produce en Europa música popular o etnográfica procedente de zonas tan dispares como Sudáfrica, Marruecos, India, Argelia, Brasil o Cuba.

Músicos jóvenes, apoyados por pequeñas discográficas, están revitalizando la música popular con producciones de gran calidad que compiten de igual a igual con las multinacionales del rock, el pop y la música disco.

El mestizaje y la nueva música de fusión están ganando, poco a poco, un lugar importante en los gustos de los musicólogos europeos.

Las grandes migraciones y la fusión de las culturas

Los más de 5.000 millones de habitantes del planeta comparten, en la actualidad, culturas heredadas de los movimientos de población realizados a lo largo de la historia.

Grandes migraciones, guerras, conquistas, tráfico de esclavos y exilios han sido los causantes de la fusión de culturas populares que ahora se nos presentan, más o menos definidas, en los más de 160 países de la Tierra.

Estos movimientos migratorios provocaron la mezcla y fusión de culturas originarias que dieron lugar a identidades culturales nuevas, síntesis de las esencias de cada cultura de procedencia.

Este sincretismo cultural se realiza con una increíble velocidad histórica y provoca que, en tres o cuatro generaciones, la cultura popular se enriquezca, inadvertidamente para sus contemporáneos, con influencias de muy distintos signos.

De la trikitixa vasca al rabel cántabro y la guitarra española

Unas muestras claras y cercanas las encontramos en la música popular española, que integra como propios instrumentos y tradiciones musicales llegados de otros territorios.

La trikitixa, con su característico sonido de acordeón, está vinculada a la expansión de este instrumento por Europa durante el siglo XIX, con importantes conexiones con las tradiciones musicales centroeuropeas e italianas.

El rabel, presente en la tradición musical de Cantabria, forma parte de una amplia familia histórica de instrumentos de cuerda frotada, con antecedentes y conexiones culturales entre Oriente, el norte de África y Europa.

La propia guitarra española bebe de distintas tradiciones de instrumentos de cuerda, entre ellas las vinculadas al mundo árabe y oriental.

El encuentro de las músicas hispanas y africanas en el Caribe

Nos ocuparemos en esta guía de analizar el proceso de fusión euroafricana que tiene lugar en el Caribe y, más concretamente, el proceso de fusión hispanoafricana que se desarrolla en las zonas caribeñas de habla hispana.

Las influencias hispanas y africanas están bien definidas en numerosas expresiones musicales.

La música más directamente determinada por los antecedentes hispanos es la del campesino que llega al Caribe con la aspiración de ser propietario de sus tierras. Los emigrantes llevan consigo el viejo romancero y otras tradiciones populares.

La influencia africana será fundamental en el desarrollo de numerosas expresiones musicales urbanas y comunitarias.

Tras varios siglos de gestación, en un contexto marcado por la esclavitud y por la resistencia cultural de las comunidades africanas y afrodescendientes, los tambores y las tradiciones rítmicas africanas adquirirán una presencia decisiva en las fiestas populares.

En esta breve guía básica intento ofrecer una cronología histórica del desarrollo de la música popular que florece en Cuba y su zona de influencia, fruto de la fusión cultural hispanoafricana.

Música tropical y música caribeña: conceptos diferentes

Esta música se engloba genéricamente dentro de la denominada música tropical, según la clasificación utilizada por la revista musical estadounidense Billboard, que acoge una gran variedad de ritmos.

Existen también galardones discográficos para las producciones de música tropical. En 1992, Juan Luis Guerra recibió un Grammy por su álbum Bachata rosa.

Nosotros la definiremos como música caribeña, centrándonos en la que se hace a las orillas de este mar y, más específicamente, en las zonas de influencia española.

Dejaremos a un lado otros ritmos de Brasil, Jamaica, Trinidad o Martinica, como la samba, el calipso, la soca o el reggae, aunque todos ellos formen parte de un universo musical de extraordinaria riqueza.

La música caribeña en España a comienzos de los noventa

En la actualidad, los ritmos caribeños más populares en España son el merengue, la cumbia, el bolero y la rumba, esta última